Francisca Subercaseaux y Fundación Todos Uno

La periodista dio un giro en su vida en 1999 cuando decidió internarse en un monasterio de las Benedictinas en la localidad de Rengo por dos años. Luego volvió a ejercer en medios de comunicación, pero no por mucho tiempo, sus ganas de ayudar la hicieron radicarse en Rengo donde se convirtió en voluntaria de un centro del Hogar de Cristo.

«Al poco andar me di cuenta que sobre todo en el invierno las personas salían a las 8 de la mañana y volvían a las 6 de tarde y ahí empecé a recibir a albergar a los mismos usuarios del Hogar de Cristo para que no estuvieran en la calle con hambre y con frío», explica Francisca sobre los inicios de la Fundación.

«Ser un Camiseteado es entregarse al otro y darse cuenta que en esa entrega uno se encuentra a uno mismo», dice Francisca.

Conoce la historia de Fundación Todos Uno.

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